El discurso político

El desarrollo del discurso político tiene que ver con la cultura política del territorio en cuestión. Los partidos políticos dedican horas y horas a prepararlos para intentar llegar a su electorado de la manera más persuasiva posible.

Hoy entrevistamos a Jesús Barcos, periodista político con una larga trayectoria en el mundo de la comunicación. Bienvenidos a La Comarca Política

Perfil del entrevistado

Jesús Barcos - Periodista político

Jesús Barcos (Pamplona-Iruña, 1973) es licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad de Navarra, postgraduado en Cultura Vasca por la Universidad Pública Vasca y postgraduado en Comunicación y Países del Sur por la Universidad Complutense.

Como periodista político ha pasado por diversos medios de comunicación, siendo colaborador del Diario de Notícias de Navarra, Radio Euskadi y Euskal Telebista.

Entrevista al periodista político Jesús Barcos | El Discurso Político

La Comarca Política. Hola Jesús, bienvenido a nuestra sección de comunicación política. En esta entrevista hablaremos del discurso político. Así que antes que nada te queremos preguntar ¿qué es un discurso político?

Jesús Barcos. Un discurso político es un producto comunicativo que un emisor transmite a un público determinado con el objetivo de persuadirlo mediante una combinación de argumentos racionales y emociones. Esa dialéctica sirve para movilizar, fidelizar, rebatir, exponer las contradicciones o puntos débiles del adversario, escenificar firmeza, frescura, brío…

LCP. ¿Cuáles son las características de un discurso político? Y concretando un poco más ahora que vienen las elecciones municipales, ¿qué características específicas debería tener un discurso político municipal?

J.B. Los discursos deben emocionar, pero el peligro es la sobreactuación. Hoy día, con el desarrollo de las redes sociales se busca el titular simple y fácil, y se pierde profundidad oratoria. Con respecto a las características de un buen discurso municipal, debe transmitir pasión por la ciudad, conocimiento al dedillo de sus barrios y una cercanía que luego quede corroborada con la experiencia práctica.

LCP. ¿Podrías ponernos un ejemplo de discurso político eficaz? ¿Cuál ha sido el mejor discurso político para ti?

Discurso políticoJ.B. Más que un discurso como una pieza me vienen a la cabeza elementos, marcos narrativos muy sencillos que dejaron huella y sirvieron incluso como elemento identificador durante años. El `talante´ de Zapatero, el `España va bien´ de Aznar o el programa, programa de Anguita, por ejemplo. O mucho más reciente, el `Majestad, así no´, de Puigdemont. Visto con la perspectiva de unas décadas, antes de la llegada de internet el PSOE supo desarrollar un relato de modernidad, con todos los peros que se le quiera poner, y el PP de crecimiento económico, con todas las salvedades correspondientes. La crisis del bipartidismo y la llegada de internet ha terminado con la fortaleza del relato unidireccional y ha dado lugar una `guerra de guerrillas´narrativa. La dinámica de Twitter ha colonizado gran parte del debate. Lo digo siendo un gran seguidor de esta red, y valorando sus ventajas. Pero últimamente se está poniendo el foco sobre sus inconvenientes, que los tiene, y esa mirada crítica también me parece pertinente.

LCP. El análisis del discurso político es fundamental en los tiempos que corren, de cambio y volatilidad del voto. ¿Cómo valorarías los discursos políticos actuales?

J.B. En este contexto que comento, más que una gran pieza de oratoria parlamentaria, nos llegan los regates cortos y la repetición de estrategias a partir de la creación de marcos mentales. Esa repetición, como lluvia fina, permea, y con los altavoces adecuados puede crear agenda. Quien lleva la iniciativa en ese sentido, es como los equipos de fútbol en posesión del balón. Parten con gran ventaja, aunque no lo tienen todo hecho.

LCP. Algunos de nuestros lectores, llegados a este punto, estarán deseando preguntarte cómo escribir un discurso político… ¿Nos das algunas claves, aunque sea para un discurso político corto o breve? ¿Existe algún tipo de modelo de discurso político que se pueda seguir?

J.B. No soy un experto en la construcción de discursos, pero me gusta deconstruirlos. Valoro que tengan ritmo, que no sean muy largos, que terminen de forma potente, pero que mantengan un equilibrio modulador. Dicho de otro modo: que no sean solo para convencidos. Por ejemplo: de hacer un juego de palabras inteligente a acabar generando una sensación de autocomplacencia hay una línea a veces un tanto difusa que es conveniente vigilar.

LCP. En 2015 publicaste tu libro “La chistera azul. 25 palabras con truco en el lenguaje de derechas”. ¿Cuáles son esas palabras? ¿Crees que algunas de ellas están ahora en disputa con otras fuerzas políticas que no son de derechas?

J.B. Palabras como fuerza, libertad, austeridad, moderación, valentía, flexibilidad, patriotismo, orden, seguridad…La aparición de Podemos tuvo uno de sus puntos claves la cuestión del lenguaje, intentando disputar algunos marcos fuertemente arraigados. Hoy cinco años después, y con las divisiones conocidas aún tiene posibilidades de impactar fuerte en el tablero, aunque sin los mismos altavoces que la derecha resulta muy complicado e incluso se corre el riesgo de salir trasquilado.

LCP. En la página web del libro tienes una cita del lingüista George Lakoff: “Pensar de un modo diferente requiere hablar de un modo diferente”. ¿Cómo explicarías a alguien que no conozca el carácter performativo del lenguaje esta cita y la potencia que tienen los discursos políticos para crear cosas?

J.B. Como explicó tan bien Lakoff el lenguaje que de forma consciente o inconsciente elegimos al hablar de política, crea y refuerza ideas, marcos mentales que conectan con los valores recibidos a lo largo de nuestra vida, que condicionan nuestra forma de entender lo correcto o incorrecto. Lo cierto es que escogemos las palabras o repetimos las que escogen otros, con una carga ideológica que no se puede obviar.

LCP. En 2017 entrevistamos a la periodista Laura Garsando para hablar de metáforas políticas, una figura retórica muy presente en los discursos políticos. ¿Destacarías alguna de los discursos actuales en las principales fuerzas políticas del país?

J.B. La metáfora de la orquesta del Titanic es ya un clásico, por lo que puede haber perdido un punto de eficacia. La usó que yo recuerde, Pablo Casado. Recuerdo la del `Gobierno Frankestein´, que enseguida caló y que aún colea de vez en cuando. A veces, las comparaciones no quedan en la memoria, pero sirven eficazmente para una descalificación momentánea, como cuando Iglesias comparó en el Congreso a Rivera con un empleado de banca, como una forma gráfica de decir que más allá de una competencia técnica carece de talla política. Otras veces, el juego de palabras, sin construir una metáfora como tal, nos da una idea potente de la comparación, como cuando Pedro Sánchez llamó a PP, Cs y Vox los “volxonaros” de la política española.

LCP. Por último, Jesús, ¿cómo ves los discursos de los cuatro principales grupos políticos (PP, PSOE, Unidos Podemos y Ciudadanos) después de la condena de la Gürtel y la posterior moción de censura a Mariano Rajoy?

J.B. Al PP lo veo muy radicalizado a la derecha, por mucho que vaya a seguir vendiendo una idea de centro, la cuadratura del círculo es imposible si sigue la estela de Vox. Al PSOE lo veo haciendo equilibrios de difícil explicación a la conquista de ese centro ahora que con la evolución de Ciudadanos y PP ha quedado mucho más despejado.  El PSOE es un partido que suele sucumbir a la presión de medios de comunicación situados muy a la derecha, con lo que vaticino que esa andadura errática continuará hasta final de legislatura. A Unidos Podemos lo encontraba hasta hace unas semanas en un papel inédito y creo que interesante, errejonizado, consciente del papel que a veces puede hacer una formación desde la discreción. Lo que ocurre es que el movimiento de Errejón, ha sido una suerte de torpedo, en un quiebro de difícil explicación en la que me parece que ni unos ni otros saldrán bien parados, y que refuerza el riesgo de techo de cristal para la izquierda española más allá del PSOE. Por último, Ciudadanos ha resistido su primera crisis tras la llegada de Pedro Sánchez a la Moncloa y siente que tiene opciones. Aunque se ha escorado peligrosamente al lado del PP, es la única formación que en caso de necesidad, puede terminar virando al PSOE, y en pinza con algunos barones socialistas, poner en dificultades a Sánchez.

Resultat
[Total: 2 Mitjana: 5]

Deixa un comentari

L'adreça electrònica no es publicarà.

Aquest lloc utilitza Akismet per reduir el correu brossa. Aprendre com la informació del vostre comentari és processada