Sociologia Musical: Rap Social i Polític

Hipsters, rapers freestyle o de rap social, rockers, metalers, punks, emos, gòtics, grunges, hippies… són moltes les cultures urbanes associades a un tipus determinat de música. I és que la música, en multitud d’ocasions, transvasa les fronteres merament musicals i condueix a un determinat tipus de vida que engloba certs interessos, actituds i accions socials.

Hui, ací en la secció d’Experiències de La Comarca Científica, entrevistem a un vell conegut. Està amb nosaltres el sociòleg de València Ciutat, Javier Cencillo, membre del grup de rap Sociologia Animal que analitzarà el rerefons social d’este tipus d’estil musical.

 

Perfil de l’entrevistat: Javier Cencillo

Javier Cencillo raper social

Javier Cencillo va nàixer a la comarca de València Ciutat, l’any 1988. És sociòleg, politòleg i màster en professorat. Ara, a més a més, doctorand en Ciències Socials a la Universitat de València. Com destacàvem a la primera entrevista que li férem en La Comarca Científica, des de 2015 treballa com a voluntari en l’ONG Bokatas València, organització d’ajuda a les persones sense sostre.

Hui l’entrevistem per a parlar de rap social i del naixement del seu grup Sociologia Animal.

 

 

Entrevista a Javier Cencillo | Rap Social

La Comarca Científica. Hola Javi, benvingut una vegada més. La primera vegada que estigueres amb nosaltres ens explicares breument què és la Sociologia. Hui parlem de sociologia musical i del Rap Social. Gràcies per l’entrevista. En primer lloc volem preguntar-te sobre el teu nou projecte musical, Sociologia Animal, que s’estrena prompte i amb un nom que no ens deixa indiferents ací en La Comarca Científica. Una mescla de Freestyle Rap, Rap social i Rap polític…Què te de sociològic el projecte?

Javier Cencillo. Sociología Animal es un grupo de rap -y un proyecto musical- que pretende llamar la atención sobre cuestiones sociales importantes. Lo que convierte ese interés por lo social en algo sociológico es todo lo que hay antes (nuestra formación académica y personal) y después (la sensibilización y el activismo que perseguimos).
En pocas palabras, hacemos un rap que combina teoría y práctica porque entendemos que un cuerpo sin cabeza es tan inútil como una cabeza sin cuerpo.

LCC. Hem de remuntar-nos a finals de la dècada dels 60 i meitat dels 70 per a conèixer els primers antecedents del Hip Hop en general i el Rap en particular. Quina és la diferència entre els dos conceptes i en quin ambient naixen?

J.C. El hip hop es un movimiento cultural protagonizado por jóvenes hispanos y afrodescendientes que nació en los suburbios de Nueva York en la década de los 70. Fueron años caracterizados por una convulsa situación política tanto en EEUU como internacionalmente (Guerra de Vietnam, Guerra Fría, Caso Watergate, golpes de estado en América Latina, crisis del petróleo, etc.) a los que se sumaron una serie de movimientos sociales cuya fuerza y conquistas se mantienen cuarenta años más tarde: movimientos por los derechos civiles, feminismo, ambientalismo, etc.

Se podría decir que, en cierta medida, el hip hop tomó el relevo a la cultura hippie en un pulso contracultural que incluye, en su origen, cuatro elementos artísticos clave: turntablism (Djs), breaking (b-boys), grafiti y rap. Posteriormente, ya en la década de los 80, se popularizó un quinto elemento en los entornos más desfavorecidos del Bronx y Harlem: el beat-boxing; que suponía una manera de suplir a los radiocassettes y mesas de mezcla, a veces imposibles de costear.

Por su parte, el rap es un género musical derivado del funk y la música disco tan en auge en los 60s y 70s. De hecho, teniendo en cuenta lo difusas que pueden llegar a ser las fronteras entre distintos géneros musicales, entre las influencias más destacadas en esta primera etapa se encuentran grupos como Funkadelic o Isaac Hayes.

El impacto que el beat-boxing tuvo sobre la musicalidad del rap es obvio, ya que no sólo permitió que se primara el mensaje sobre el fondo musical (otorgando mayor protagonismo al MC que al DJ) sino que también dio la oportunidad de que este canal de expresión se propagase y popularizase entre jóvenes oprimidos con ganas de plantar cara a un entorno tremendamente desfavorable.

Rap social i políticLCC. I el Rap Social? D’on surt?

J.C. El rap es, desde sus orígenes, inherentemente social y sociológico. Grandmaster Flash & The Furious Five presentaron en 1982 The Message, uno de los temas más reivindicativos y célebres. También destaca la canción Fuck the Police de NWA, que en 1988 supuso una respuesta tan polémica como contundente a la violencia policial e institucional que sufrían los negros en todo el país, especialmente en Los Angeles. Documentales como Hip Hop Evolution evidencian el tremendo impacto que tuvo en el desarrollo de la música rap y de los movimientos sociales por la igualdad racial. Posteriormente llegarían 2Pac, Talib Kweli, Mos Def

En suelo patrio destaca la labor de El Chojin en su incansable y firme, al tiempo que elegante, lucha contra el racismo. Autores como Nach (Chico problemático, Calles, Miradas…) o ZPU (Revolución)  también han hecho del rap social uno de sus estilos predilectos.

LCC. Javi, podem considerar-te un Mestre de Cerimònies? Què implica un nom així? Es pot lligar a l’estatus social dins del grup social on actua el raper?

J.C. Se conocía con ese nombre a la figura originaria de lo que hoy en día denominamos MC (emsi) o rapero. En los orígenes del rap, el DJ era la pieza central entorno a la cual giraba todo: breakers, grafiteros, etc. La transición de la música funk y disco que en los 60s y 70s pinchaban los DJ hacia el rap se produjo a partir de la participación de los Maestros de Ceremonias. Éstos recitaban versos ya escritos o, en la mayoría de ocasiones, improvisaban sobre temáticas muy variadas: política, familia, música, fiesta, etc.

En mi caso, iniciándome en un contexto social, cultural, histórico y geográfico muy distinto al genuino, no estoy seguro de que se me pueda aplicar ese estatus. De hecho, cuando uno asiste a un concierto de rap constata que se ha producido una inversión en los roles y, en la mayoría de casos, es el MC quien protagoniza la actuación y el DJ quien la ameniza.

LCC. El Rap està associat en l’imaginari dominant fonamentalment al ghetto, als barris i a la gent amb recursos econòmics escassos però reivindicativa i crítica. És un prejudici o una realitat?

J.C. Es una cuestión compleja porque, como decía antes, la realidad social en general y la de la música rap en concreto han variado muchísimo desde sus orígenes. No podemos comparar la situación de Valencia en 2017 con la de Los Angeles o el barrio del Bronx en Nueva York en la década de los 70.

En su génesis, sí que es cierto que el hip hop nace, se nutre de y consigue evolucionar en un contexto socioeconómico tremendamente desfavorable: racismo institucional, crisis económica, desempleo, marginalidad… y la criminalidad, drogadicción y estigma social que de ello se derivan y acaban por reforzar el problema. En ese marco adverso, los padres del movimiento hip hop hicieron de la crítica social, el activismo y la necesidad de hermandad pacífica tres pilares sobre los que hacerse fuertes y construir un cambio. Personajes históricos de la talla de Malcolm X, Martin Luther King, Rosa Parks o Muhammad Ali, así como los colectivos Black Panthers o Islam Nation, son una clara muestra del activismo por los derechos de los negros coincidente con el nacimiento de la música rap. Asimismo, dentro del movimiento hip hop es obligatorio remarcar la labor de Afrika Bambaataa desarrollando la Universal Zulu Nation, colectivo que aboga por el pacifismo y la música como herramienta de sensibilización y cambio social.

En lo referente a nuestro contexto, entiendo que ese estigma tiene dos causas principales. En primer lugar, la reproducción exagerada y sacada de contexto de la estética propia del rap por parte de ciertos agentes sociales poderosos y favorables al sistema (véanse parodias televisivas, anuncios publicitarios de refrescos o compañías telefónicas, etc.). En segundo lugar, en España vemos como la industria musical y sus estructuras están tan concentrada en unas pocas manos que la música alternativa carece de espacios en que presentarse al público mayoritario. No hay rap español en las principales emisoras del país, a pesar de que no tienen problema ninguno en pinchar reggaeton o canciones de rap estadounidenses con letras que incurren en el sexismo o la violencia.

El propio Nach, también sociólogo, comparaba en 2006 en Noche Sin Tregua la situación del rap en Francia y España, alegando que a nuestro país “le cuesta asimilar lo nuevo”. La consecuencia es obvia: al tiempo que los medios proyectan una imagen interesadamente errónea y estereotipada sobre lo que la música rap y la cultura hip hop representan, la mayoría de la población asume tal estigma como certero y natural abocando a la marginalidad una música que anima al pensamiento crítico y el activismo social. Como guinda, muchos adolescentes quieren imitar a sus ídolos y, como no han escuchado a raperos con letras profundas y maduras sino a productos comerciales vacíos, acaban copiando una estética y actitud impostadas. Basta para ilustrar este hecho la moda de vestir pantalones caídos o zapatillas sin cordones, ignorando que el origen de ello se encuentra en las cárceles estadounidenses en las que se prohibieron los cinturones y los cordones para poner fin a los suicidios de los reos.

LCC. Existeix el Rap, diguem-ne, de la classe alta?

Rap polític i reivindicatiuJ.C. Pues nuevamente hay dos respuestas, según se apliquen al escenario estadounidense o al español. En España sí existen decenas de artistas que han hecho del rap su profesión; raperos y grupos como Violadores del Verso, Nach, SFDK, ZPU, El Chojin… gozan de prestigio a nivel internacional, han alcanzado el disco de oro, tienen vídeos en YouTube con varios millones de reproducciones, etc. Pero aun desconociendo sus cuentas bancarias no me atrevería a ubicarlos en la clase alta.

Sí es más fácil entender que personajes como Dr. Dre, Diddy o Jay-Z (uno de los dueños de los Brooklyn Nets de la NBA) puedan ser considerados clase alta al manejar varios proyectos empresariales y contar con un patrimonio cercano a los mil millones de dólares, según Forbes.

LCC. En eixe sentit, podem considerar el Rap i en particular el Rap Social una subcultura? Un estil de vida que sobrepassa les fronteres merament musicals i escapa de la cultura dominant?

J.C. Yo no entiendo el rap social o rap conciencia como una subcultura sino como un subgénero dentro del rap. Por supuesto existen estilos musicales que por su génesis o contenido son considerados antisistema, pero también es cierto que dentro del rap podemos encontrar artistas y canciones con un profundo impacto social.

Algunos artistas o canciones han sido utilizados por el propio sistema para estigmatizar y/o deslegitimar la ácida crítica característica del rap. Es impensable que un rapero que mantenga un mensaje contrario a los poderes políticos y económicos vaya a generar unos ingresos suficientes como para que alguna discográfica y/o emisora radiofónica apueste por él. De ahí que muchos raperos aboguen por el rap underground, manteniendo la coherencia interna entre su mensaje e intención y enfocando su producción artística a un público ya sensibilizado e interesado por las cuestiones sociales.

Con todo, también existen casos en que algunas canciones o raperos han sido contratados por instituciones públicas. Por ejemplo, El Chojin tuvo un espacio durante meses cada jueves en los telediarios de La2 de TVE y prestó su canción Lola al Ayuntamiento de Barcelona para llevar a cabo una campaña favorable al uso del preservativo. También la Real Academia Española de la Lengua contó con varios raperos en 2005 para celebrar el cuarto aniversario de El Quijote.

LCC. Per últim Javi, a l’entrevista que vos realitzaren a Ràdio Godella, parlaves del Rap com un instrument d’anàlisi i crítica per a fomentar l’acció social. Quina és la principal crítica social que voleu senyalar en Sociologia Animal? És el Rap Social la millor eina per a fer-ho?

J.C. En este primer trabajo hay dos temas muy sociológicos y de los que estamos tremendamente orgullosos. Uno es Liberalismo, en el que invitamos a la audiencia a que reflexione sobre a quién beneficia promulgar una mayor libertad (traducida, por ejemplo, en la última reforma laboral o en el CETA) cuando ni existe ni se pretende una igualdad de oportunidades previa. El liberalismo, elemento indispensable para la pervivencia del capitalismo, aboga por limitar la actuación del estado en las esferas económica y cultural, por lo que es, por definición, incompatible con el Estado de Bienestar.

Por su parte, Naufragios Urbanos es una canción más emotiva y musicalmente más rica en la que narramos la historia de cuatro personajes que se han visto obligados a migrar: dos historias de inmigración y dos de emigración. La idea central que queremos transmitir es que las migraciones son una constante en la naturaleza y en la historia de nuestra especie, y que las fuerzas que obligan a nuestros familiares y amigos a irse son las mismas que han traído a otros a nuestro país. Actuemos, pues, de forma cívica y solidaria.

Hay muchos más temas e ideas que tratamos en este primer EP, pero nos vas a permitir que nos guardemos esas sorpresas para el próximo lanzamiento de Sociología Animal.

LCC. Javi, fins ací l’entrevista. Gràcies per rebre’ns una vegada més.

J.C. Muchas gracias por la entrevista, Alexis. ¡Seguid atentos a las redes y activos en las calles!

 

 

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